Hace varios años surgieron un sinnúmero de sabores de este brebaje que hacen mucho mas "dulce" el arte de tomar café. Yo no entiendo mucho de estos sabores tampoco: en verdad yo solo sé que debo echarle azúcar si quiero tomarlo y no morir en el intento. Hay uno que encuentro tan rico, pero que no lo venden en las cafeterías. Es uno de Nescafé (espero q me llegue una muestra gratis a mi domicilio por la mención cof cof) que se llama Doble Chocca Mocha y que es como un Choco Capuccino ... y es lo máximo. Y (léase con ironía) como soy poco mala para comer cualquier cosa que tenga chocolate me lo devoro. Creo que es el único café que amaré en la vida, además del Capuccino.
Ahora bien, también encuentro que consumir café es tan caro y se termina transformando en un vicio, así como el cigarro. La única diferencia es que el café si te hace adicto. Por lo menos el 90% de la gente que conozco si no se toma una café a una hora determinada anda con un ánimo de perros. Y lo acompañan con un cigarrillo. O que lo unen con Coca-cola. Perdónenme, pero diculpenme ... pero eso si que lo detesto. ¿No puede haber combinaciones menos mortíferas? Pero bue, no ahondaré mas en eso. Es volaa de cada uno como acorta su vida. Por lo menos eso le digo a mi madre que es una adicta a la coca-cola con café.
A lo que iba es que tener una cafetería es un negocio redondo. Yo tendría una cafetería, pero ya me imagino el jaleo que hay que armar para tener una. Además ... ¿Cómo superar a Starbucks y su cartera de clientes fieles? Me parecería una hazaña si lo logro. Supongo que ni la mitad de esas maquinitas de café que están en los Castaños y lugares similares tienen tantas ventas diarias como Starbucks.
El que creó Starbucks realmente es uno de los personajes mas brillantes de la historia, un genio, un Da Vinci del café, un Napoleón de la industria de las bebidas calientes, un Mike Patton para la competencia (no sé si me di a entender bien con las analogías).
Y no solo a el: a los brillantes "chefs del café" no hay que dejarlos de lado ya que idearon variedades del ciútico brebaje hasta decir basta: para todos los gustos, personajes, culturas, horarios, etc. además de tener también una selección de muffins únicos y un montón de otras cosas apetecibles.
Mención mas que honrosa a los brillantes publicistas que transformaron el tomar café en Starbucks, un estilo de vida: en sentarse en un sillón tomando un café tras otro con alguien o, simplemente, sólo con un aparato tecnológico, sin importar que pase el tiempo, porque estas como en el living de tu casa. Son unos secos, los admiro demasiado.
Tampoco hay que olvidar, a los también brillantes marketeros que lo transformaron en millonario vendiendo ese café en todo el mundo y a (por lo bajo) 3 lucas el vasito. Dios mío. Me duele el bolsillo que aún no tengo lleno de dinero que algún día con esfuerzo ganaré, de solo pensar que, por lo bajo, gastas ... a ver ... un café normal diario a 3 lucas ... 5 días a la semana por lo bajo ... 52 semanas al año ... ya me dió hasta miedo sumar. Y lo peor (o tal vez no tanto) es que el sistema te "obliga" a pertenecer a este estilo de vida. O aprendo a tomar café o me quedo fuera ... Mother of God.
Lo que me espera.
Adicción al café, hiperactividad constante y 20% del sueldo menos por ello ... allá voy.
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